LÍMITES SANOS
Los límites no son frialdad. Son claridad. Los límites sanos protegen tu energía, tu dignidad y tu tiempo. Una mujer de alto valor no “se explica”: se sostiene.
¿QUÉ ES?
Es definir lo que aceptas y lo que no aceptas, y actuar en consecuencia. Un límite sano no es amenaza ni drama: es una regla personal que ordena tu vida y tus relaciones.
¿POR QUÉ ES IMPORTANTE?
Porque sin límites te drenan: emocionalmente, físicamente, mentalmente y hasta económicamente. Cuando no pones límites, la gente decide por ti cómo usar tu tiempo y tu energía.
¿PARA QUÉ SIRVE?
Sirve para construir respeto, estabilidad y paz interior. También te ayuda a filtrar: las personas correctas se ajustan; las incorrectas se alejan solas.
CLARIDAD
Qué sí y qué no. Sin confusión.
CONSECUENCIA
Si no respetan el límite, actúas.
RESPETO
Sin gritos, sin culpas, sin suplicar.
EJEMPLOS
- Dejas de responder mensajes a cualquier hora para proteger tu rutina.
- Dices “no puedo” sin justificarte cuando algo no te conviene.
- Te retiras de una conversación donde hay burla, humillación o falta de respeto.
ACTIVIDAD RÁPIDA
PASO 1
Escribe 1 límite que necesitas poner (en pareja, familia, trabajo o amistades).
PASO 2
Escribe la frase exacta para decirlo en calma (corta, clara y sin explicación).